25 Septiembre 2015

PETITE HEURE MINUTE MOSAIC ELEPHANT

  • JAQUET DROZ PETITE HEURE MINUTE MOSAIC ELEPHANT J005033280 AMBIENCE

Un elefante, animal que simboliza la sabiduría y la fuerza, sobresale frente un paisaje de arrozales. Ese es el espectáculo que ofrece la esfera de este nuevo Petite Heure Minute, un espacio de expresión e innovación artística privilegiado de Jaquet Droz. Además de ser un desafío técnico, esta creación de la colección Ateliers d’Art es una invitación a emprender un viaje y un objeto de la más pura poesía. Para este reloj, los artesanos de la marca de las dos estrellas utilizaron una técnica asiática ancestral: el mosaico de cáscaras de huevo.

JAQUET DROZ PETITE HEURE MINUTE MOSAIC ELEPHANT J005033280 FRONT BACK

Gracias a un viaje a Vietnam, la marca descubrió este extraordinario savoir-faire artístico , en donde el mosaico de cáscaras de huevo de pata se utiliza para realizar maravillosos cuadros. Hasta entonces, no había sido utilizado en el universo relojero. Los artesanos de Jaquet Droz se encontraron entonces frente a un desafío inédito: miniaturizar el mosaico para adaptarlo a uno de sus modelos históricos, el Petite Heure Minute, cuyo diámetro es en este caso de 43 mm. Los artistas trabajaron entonces a partir de cáscaras de huevo de codorniz para realizar, minuciosa y detenidamente, el motivo que realza este tesoro relojero. Los minúsculos fragmentos de cáscara de huevo, que son extraordinariamente frágiles, se seleccionan a mano según su color, forma y pureza; los más de 2.000 fragmentos elegidos se ensamblan a mano individualmente en función de su curvatura y color sobre la esfera en oro rojo.

JAQUET DROZ PETITE HEURE MINUTE MOSAIC ELEPHANT J005033280 STORY

Posteriormente, se aplica una laca transparente sobre el mosaico, que se pule para obtener una uniformidad perfecta y un sorprendente efecto de profundidad visual. La decoración del Petite Heure Minute Mosaic Elephant requiere aproximadamente 200 horas de trabajo para convertirse en esta impactante creación, cuya belleza se ve acentuada gracias al ónice negro de la esfera y al generoso reflejo del oro rojo del bisel. El tema de la decoración se aprecia igualmente por el dorso del reloj, grabado sobre la masa oscilante en oro rojo de 22 quilates que anima el movimiento automático con doble barrilete de este guardatiempos limitado a ocho ejemplares. Esta pieza de excepción encierra la expresión del alma creativa y viajera de Jaquet Droz y la excelencia de sus Ateliers d’Art.