04 Diciembre 2017

PRESENTACIÓN EUROPEA DEL TROPICAL BIRD REPEATER EN GINEBRA

El Tropical Bird Repeater, la nueva creación de la colección de autómatas de Jaquet Droz, se presentó en primicia en Europa el pasado 30 de noviembre en una jornada dedicada a la prensa suiza e internacional, seguida de una velada a la que asistieron los clientes de la Casa apasionados por la alta relojería.

Jaquet Droz, Tropical Bird Repeater Geneva Event, J033033200, Watch On Wrist

Ginebra, una ciudad emblemática en la historia de la marca, sedujo en 1784 a Henri-Louis Jaquet Droz por su vida artística y literaria. En este entorno propicio para la creación, fundó junto con Jean-Frédéric Leschot la primera manufactura relojera genovesa, que contó desde el principio con un taller de relojería de gran complicación. No tardaron en estrechar lazos con su ciudad de adopción gracias al favor de la alta burguesía, mientras Henri-Louis se dedicaba a la Sociedad de las Artes y a la enseñanza técnica.

Jaquet Droz, Tropical Bird Repeater Geneva Event, J033033200, People watching Showcase

Dos siglos más tarde, la marca de las dos estrellas ha escogido el Grand Hotel Kempinski de Ginebra para la primera presentación en Europa del Tropical Bird Repeater, una pieza para auténticos entendidos y amantes de la relojería. El periplo comenzó con el discurso de bienvenida de Christian Lattmann, director general de la Casa, y prosiguió con una exposición de guardatiempos excepcionales que ilustran el saber hacer relojero de Jaquet Droz, una experiencia que se basa en tres grandes pilares —Gran Segundero, Talleres de Arte y Autómatas— y cuyo último fruto es el Tropical Bird Repeater.

Jaquet Droz, Tropical Bird Repeater Geneva Event, J033033200, Artist on binocular

Esta pieza de alta relojería limitada a ocho ejemplares, todo un prodigio mecánico, embarcó a los clientes en un viaje sensorial al corazón de un paisaje tropical de exuberante vegetación y cataratas de colores resplandecientes. En este decorado paradisíaco, el ojo contempla a un colibrí cuyas alas baten a la impresionante velocidad de 40 veces por segundo, un récord universal, moviéndose entre aves del paraíso, un pavo real que despliega su plumaje, hojas que se hacen a un lado para que aparezca un tucán que abre el pico, tres libélulas de alas fosforescentes... En total, siete animaciones de un realismo inaudito, con motivos esculpidos y grabados a mano como reflejo de la fabulosa maestría de Jaquet Droz. Esta proeza se acompaña de una gran complicación relojera, una repetición de minutos que toca las horas, los cuartos y los minutos a petición gracias a la vibración de los timbres catedral que activan los martillos del interior de la caja.

Para prolongar esta experiencia inédita, los invitados asistieron a una demostración de pintura en miniatura sobre esfera de esmalte a cargo de una de las artistas que diseñaron el Tropical Bird Repeater, un momento privilegiado que les permitió descubrir la génesis de este reloj y departir con una de sus creadoras.

Tras recalar en Hong Kong, Pekín, Singapur, Sídney, Moscú y Ginebra, la gira del Tropical Bird Repeater volará a Tokio para maravillar a los apasionados de la relojería de todo el mundo.

“Some watches tell time, some tell a story”

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