12 Diciembre 2016

JAQUET DROZ CELEBRA EL NUEVO AÑO CHINO PRESENTANDO EL GALLO DE FUEGO

  • JAQUET DROZ CELEBRA EL NUEVO AÑO CHINO PRESENTANDO EL GALLO DE FUEGO

Desde su creación, Jaquet Droz no ha dejado de viajar. La Marca de las dos estrellas recorrió las cortes reales europeas y fue una de las primeras en descubrir el Imperio del Medio, en el siglo XVIII, presentando sus creaciones incluso en la Ciudad Prohibida. El gusto por el Oriente y la civilización china ha dejado una profunda huella en Jaquet Droz: las piezas históricas se conservan en la Ciudad Prohibida como testimonio de la longevidad del vínculo que une a la Casa relojera con el país-continente, que se prepara a comenzar el año del Gallo de fuego. Para celebrarlo, los artesanos de los Ateliers d’Arts partieron del emblemático Petite Heure Minute para imaginar dos modelos nuevos, cada uno disponible en dos versiones.

Jaquet Droz, Petite Heure Minute Rooster, four pieces

El Gallo de fuego, décimo animal del zodiaco chino, encarna todas las fuerzas positivas: virtud, aptitud para combatir, presencia militar, bravura y sentido de la protección, así como una capacidad única para cantar cada amanecer. Jaquet Droz considera al gallo, un animal que mantiene una relación particular con el paso del tiempo, dentro de la tradición naturalista honrada por el relojero de La Chaux-de-Fonds. Y también se integra en su espíritu poético, en la poesía del Petite Heure Minute, cuya esfera ha sido diseñada para ofrecer una hoja en blanco en la que deslumbrarán los mejores savoir-faire de los Ateliers d’Arts. Este modelo emblemático, que pasó de indicar el paso del tiempo a convertirse en un campo de expresión estética, ha sido el punto de partida para que Jaquet Droz imagine cuatro modelos nuevos en honor al Año nuevo chino.

Jaquet Droz, Petite Heure Minute Rooster, Painting Workshop close-up

En dos de los modelos, destaca la pintura en miniatura. Verdadera proeza, esta disciplina, legado de los maestros del Siglo de las Luces, se admira en dos esferas de esmalte Grand Feu, alojadas en cajas de oro rojo de 39 mm y engastadas con diamantes en la versión de 35 mm. En este modelo, asociado a la peonia, la «reina de las flores» que simboliza la renovación primaveral, el gallo se aprecia en el fondo sobre la masa oscilante grabada a mano, realizado en acuarela, como las obras maestras de la caligrafía china. Cada modelo es por tanto único, como un verdadero cuadro miniaturizado en el que vibra el talento del artista. En el lado izquierdo de la esfera, los bambúes anuncian buenas nuevas: un año colmado de juventud, de justicia y de resistencia a la adversidad.

Jaquet Droz, Petite Heure Minute Rooster, Engraving Workshop close-up

La técnica de la escultura en miniatura realza otros dos modelos exclusivos. Un primer Petite Heure Minute Coq, limitado a 28 ejemplares, combina los volúmenes del oro rojo y su luz inimitable con una esfera en marquetería de jadeíta y nácar blanco grabado a mano en los talleres de Jaquet Droz. Esta obra maestra miniaturizada rinde homenaje a uno de los materiales más emblemáticos de Asia: el jade, símbolo de buena suerte y salud, se usa como regalo para las grandes ocasiones. La esfera es posteriormente patinada y pintada a mano en tonos monocromáticos que realzan cada relieve. El esplendor de este espectáculo evoca tanto el ímpetu de los Ateliers d’Art de Jaquet Droz como el ingenio de la pintura tradicional china. Con este modelo, Jaquet Droz presenta una versión editada en 8 ejemplares que se visten con el brillo particularmente realista de las plumas del gallo pintadas a mano que juega con el resplandor de los diamantes. La delicadeza del amanecer en medio de la bruma, las dimensiones de la montaña y la fragilidad de los pétalos de peonia dibujadas en una paleta de colores que abarca del blanco al negro son realzadas por el brillo de las piedras preciosas. Este trabajo excepcional adorna la masa oscilante en oro grabada, patinada y decorada con un aplique de jadeíta.

Estos cuatro modelos, dotados de un movimiento con escape de silicio de doble barrilete, demuestran en qué medida la pasión y la maestría de Jaquet Droz en el ámbito de los minerales, la escultura y la pintura en miniatura son afines con el diálogo que la Marca de las dos estrellas siempre ha mantenido con China. Asimismo, demuestran que el Año Nuevo, el momento en el que manifestamos nuestras aspiraciones, nunca se aleja del gusto por la tradición.